Hace algún tiempo surgieron dos grupos de parlamentarios de la Concertación (la coalición de centro izquierda chilena) con visiones distintas de la realidad. Por un lado están los autocomplacientes, quienes consideran que los logros de los gobiernos concertacionistas, luego del retorno de la democracia, han sido muy altos y han dejado en buen pie al país (vaso medio lleno). Por otro lado, los autoflagelantes son autocríticos y piensan que queda mucho por hacer (vaso medio vacío).
En el software libre también hay corrientes autocomplacientes. Por ejemplo, Linus dijo recientemente "No creo que necesitemos un kernel 3.0", algo razonable tomando en cuenta que Linux, en estos momentos, tiene prestaciones similares y algunas veces superiores a kernels comerciales.
Hablando del sistema en general, y no sólo de su kernel, los usuarios de Slashdot sugirieron algunas mejoras.
Comparado con otros sistemas operativos, Linux sale bastante bien parado. Por ejemplo, se publicó esta comparación (con varias faltas de redacción) sobre instalación y programas por defecto entre Ubuntu y Windows Vista. Ricardo Galli también cree que Vista no está preparado para el escritorio, una aceveración un poco dura para un sistema "pensado" para el escritorio.
Finalmente, me gustaría destacar la visión de Federico Mena, quien siempre está buscando formas de optimizar el software libre, principalmente GNOME. Ya hace un tiempo enlacé una presentación de Federico en la FOSS, MUY recomendable.
Un ejemplo muy gráfico de la (relativa) inmadurez del escritorio Linux es este comentario del propio Federico, me hizo reir bastante.
¿Tendremos que esperar un nuevo release de Mac OS para que nos demos cuenta de cuánto camino queda por recorrer?